Yo pienso que la vida puede ser aburrida si tu estado de ánimo es siempre igual, pero si éste se comporta como una montaña rusa, el mundo nos presenta una faceta llena de primeras veces derivadas de otras anteriores, muy parecidas sí, pero vividas de diferente forma. Por ejemplo, yo paso todas los días un mínimo de dos veces por el Puente de Rande; suele venirme a la cabeza cuando tú y yo fuimos a esa playa: el susto que nos metió aquel arroaz, la cara de aquel señor que casi nos pilla o el sitio exacto donde nos paró el guardia civil. Sin embargo, estoy segura que a partir de ahora siempre que piense en ese puente, lo recordaré como un punto en el camino que duraba una hora y que tantísimas veces me riñeron, me enfadé, me reí, me quedé dormida, escuché la canción más maravillosa del mundo o del momento en que me di cuenta del orgullo que es ser gallega. Como ves, aunque sea el mismo sitio, está lleno de primeras veces que van desplazando y robándole la importancia a las anteriores, de ahí que ahora seas tú quien recuerde y yo quien olvide.

No hay comentarios:
Publicar un comentario