28 de enero de 2013

Niégame la vida y la viviré por ti.

 Para mí, la vida vista desde fuera no es más que una línea continua de puntos a nivel de preescolar, pero cuando soy yo la que tiene que seguirlos me parezco más a la versión trágica de sordomuda, digamos que Shakira fue bastante sutil a la hora de describirme. Como yo conozco este dato tiendo a parecer una persona que vive por el mundo sin prestarle demasiada atención, sin inmiscuirme o dicho de otra forma sin mancharme las manos. Ya puede pasarme un camión por encima que no sentiré gran desgracia alguna, es más, aunque nunca lo admita, tengo la teoría de que me siento bien experimentando cosas que otros no se atreven, no por miedo a lo que les pase mientras, si no por pánico (palabra más fuerte) a no ser capaces de superarlo luego, después de que todo pase. Dicho así, suena a dama de hierro: dura, fría y sin miedo en cambio, nunca más lejos de la realidad, para mí algo que se me escapa de las manos está directamente relacionado con que se triplique su valor, deje de estar en la carpeta de "posible" y pase a la de "imposible vivir sin...". Dudo que haya algo más peligroso que que las palabras "imposible", "vivir" y "sin" tomen ese orden ¿qué otra cosa demuestra una necesidad tan grande como para despreciar la vida? esto no hace más que corroborar que la necesidad es una debilidad, el punto débil de una persona, el as en la manga para cuando te interese doblegar a alguien; es el control, el poder, la soga al cuello para quien las conoce y la RU-Í-NA para quien las tiene. Y vosotros pensareis: es la ruina si alguien la utiliza contra ti. Pues bien, en cierto modo tenéis razón pero ahora pensarlo de este modo ¿si vosotros tuvierais una pulsera de 4 millones de euros saldríais con ella a la calle presumiendo de muñeca brillante o la guardaríais en una caja fuerte y casi que ocultaríais su existencia? seguro que nadie respondió lo primero pues eso aplicároslo a vuestro corazón pero con una diferencia lo que este vale, es tantísimo más que esa pulsera que hasta olvidamos su valor. Lo olvidamos porque cuando hay una necesidad de por medio, dejamos de ver la vida como a un niño de preescolar, si no como la canción de Shakira e independientemente de que las utilice alguien o no contra ti las estarás utilizando tú día tras día, equivocándote en miles de respuestas, sumando complicaciones de cabeza o perdiendo el tiempo dudando de algo que ya sabrías de antemano si te ha o no fallado.

20 de enero de 2013

Personalidad anulable.

Me das 5 min. para pensarlo y consigo darte mil motivos que te convenzan de que mi teoría es la correcta. Al segundo después, mi cabeza empieza a pensar que estoy manejando y controlando la vida a mi antojo. Lo cual quiere decir que soy segura, fría y determinante los 5 primeros minutos, pero si me pones un riesgo que necesite 5 min. y medio para convencerte, los últimos 30 segundos mostraré dudas, solo dudas y destrozaré todas mis buenas teorías tan bien defendidas anteriormente. 

La historia nos cuenta que si naces con un corazón grande, la vida te sonríe y si naces con un cerebro igual de grande, la vida también es tuya. Hay gente que cree que sólo los que tienen ambas características bien desarrolladas llegan al equilibrio.Yo no estoy de acuerdo, creo que las personas debido a nuestra personalidad tenemos una serie de pensamientos, sentimientos y actuaciones propias que para satisfacernos siempre deben ser coherentes entre ellas, es decir, si una persona piensa y siente muy sentimentalmente debe actuar acorde a ello e igual en el caso contrario. Por lo tanto una persona que es mucho de las dos cosas, acaba obteniendo un conflicto interior tan grande que sin darse cuenta, se anula. Eso se puede entender como un equilibrio, pero no hay que despistarse, es una nulidad negativa ya que es tanta la importancia que ponen ambas partes en la decisión que elijas cual elijas siempre te sentirás mal contigo mismo, siempre habrá una parte de ti que piense y sienta en discordancia a como has actuado.

18 de enero de 2013

Mi otro yo, mi segunda parte.

En mis arranques decía Laura y en dos minutos tocaba al timbre un ligero olor a incienso. Yo abría la puerta y lo primero que veía era una bolsa enorme de gominolas y entre ellas, la fresa, la grande. Con pausa me sentaba en una silla o en un sofá de aquel piso, insistía siempre en compartirla pero un "no peque, es tuya" siempre me interrumpía. Empezaba a hablar, a decir qué pasaba por mi cabeza, a veces ni siquiera llegaba al por qué de la cuestión pero nunca importó, nosotras nunca fuimos de  un "dime todo aquí y ahora" si no de un "dime todo cuando tú lo necesites".

Hablo en pasado, sí pero porque la vida cambia y mientras unos se adaptan al medio otros se mueren con él. Nosotras siempre nos adaptamos, estuvimos en el mismo grupo de amigos, en distinto, con novio, sin él, a distancia, en la misma cama y la verdad, siempre nos hemos sentido igual de cerca. Os parecerá imposible que algo que no ves, siga igual pero cuando dos personas llevan siendo íntimas desde el primer día hace más de 5 años día sí y día también sin un grito, discusión o medio enfado da para saber con certeza que cuando no te comprendas, estés perdido o tengas miedo alguien estará ahí para ti mejor que tú mismo.




14 de enero de 2013

Seamos sinceros.

El blog antes era íntimo, una parte de mi vida que solo yo me molestaba en leer, luego empezó a formar parte de más personas, gente que me importaba. Hoy ya no están, tampoco sus visitas. Llenar este espacio es recordarme su ausencia, así que todo cuanto yo ponga estará manchado de indiferencia que a pesar de no ser mentira, es forzada. 

7 de enero de 2013

Secretas confesiones ante todo aquel que las lea.

Todos los días me veo en el espejo y me pregunto "¿Qué pienso de esas personas que necesitan estar a punto de querer algo para saber que no lo quieren?" Y siempre me respondo "pienso que quieren dejar de querer lo que quieren y empezar a querer lo que necesitan" pero no son capaces porque al querer no se lo convence, ni se lo compra, ni siquiera se lo alquila uno por horas; lo único que te permite es soñarlo mientras estamos despiertos para crearnos una realidad fantástica tan real que puede llegar a confundirnos. Hay que ser precavidos para no caer en su juego, para ello hace falta tener siempre claro que un error es un error siempre que la situación se vea forzada; ya sea por esperanza,miedo, interés o confusión de términos. Sea como sea, el error va de la mano del arrepentimiento, nadie quiere sentirlo, así que nadie debería actuar sin saber cúal es el motivo por el que actúa y si no hay motivos, y sólo si no hay motivos, es cuando uno de verdad quiere.

Conclusión: Cuando una persona quiere simplemente no puede reprimirse, pase lo que pase a su alrededor, es más, yo diría que ni se da cuenta de que hay mundo.