debes decidir si morir con él o matarlo tú.
29 de octubre de 2011
28 de octubre de 2011
en el siglo XVII se pensaba que
detrás del interés de un hombre, belcebú interviene. Así que, cuando en 1260 gerhard se precipita desde una de las cúpulas de la catedral y muere, la gente dejó de sentirse agradecida a ese hombre que estaba contruyendo algo tan fántastico y decidieron tacharlo en su memoria como poseído del mal, interrumpiendo así la catedral. Hasta 1842 no se terminó, pero aún hoy relacionamos interés con algo malo.
26 de octubre de 2011
14 de octubre de 2011
Le douleur exquise! (by sexo en nueva york)
En las relaciones amorosas hay una linea muy fina entre el placer y el dolor. De hecho, mucha gente cree que una relación sin dolor es una relación que no vale la pena. Para algunos el dolor implica evolución pero ¿Cómo saber donde acaba el dolor evolutivo y empieza el dolor relacerante? ¿Si seguimos caminando por esta linea somos masoquistas o optimistas? y ¿Cómo saber en una relación cuando es suficiente?
De vuelta a casa estaba furiosa, no con el si no conmigo misma. Yo era la verdadera sádica, puede que el tuviera el látigo pero yo era la que me había atado. Me había atado a un hombre que le aterraba que le atasen.
No quedaban palabras, las habíamos dicho todas, después de hacer el amor supe que se había acabado. ¿lo había amado de verdad alguna vez o era adicta al dolor? al exquisito dolor de querer a alguien tan inalcanzable?
-Qué haces ahí? ven a la cama.
Quería ir con el pero me sentía como si estuviera atada a la silla. una parte de mi me estaba sujetando, sabiendo que había llegado demasiado lejos, que había llegado a mi límite.
Y se acabó, me había desatado de él, ya era libre pero no había nada de exquisito en ello.
De vuelta a casa estaba furiosa, no con el si no conmigo misma. Yo era la verdadera sádica, puede que el tuviera el látigo pero yo era la que me había atado. Me había atado a un hombre que le aterraba que le atasen.
No quedaban palabras, las habíamos dicho todas, después de hacer el amor supe que se había acabado. ¿lo había amado de verdad alguna vez o era adicta al dolor? al exquisito dolor de querer a alguien tan inalcanzable?
-Qué haces ahí? ven a la cama.
Quería ir con el pero me sentía como si estuviera atada a la silla. una parte de mi me estaba sujetando, sabiendo que había llegado demasiado lejos, que había llegado a mi límite.
Y se acabó, me había desatado de él, ya era libre pero no había nada de exquisito en ello.
11 de octubre de 2011
Te crees hielo pero solo sonríes para sobrevivir.
Cuando al fin estás en privado tu inconsciente agotado sale del caparazón. Es echar la cabeza fuera y ya no puedes respirar, te falta aire, te sobra peso. Hay algo duro bajando por la garganta, algo pesado, algo que no entiendes.
A continuación le sigue el pulso. Empieza a acelerar. Espera algo, quizá una reacción de que sigues vivo. Parece que llega. La reprimes, la mandas al fondo, la entierras y empiezas a reírte, a carcajadas, sonoras, fuertes, grandes, imposibles.
Por último, pones música, te acercas al teclado y te pierdes en palabras que se escriben solas intentando reírse del mundo y de la vida.
A continuación le sigue el pulso. Empieza a acelerar. Espera algo, quizá una reacción de que sigues vivo. Parece que llega. La reprimes, la mandas al fondo, la entierras y empiezas a reírte, a carcajadas, sonoras, fuertes, grandes, imposibles.
Por último, pones música, te acercas al teclado y te pierdes en palabras que se escriben solas intentando reírse del mundo y de la vida.
3 de octubre de 2011
ÉL es esa persona en la que ver una foto te produce un subidón y escuchar su voz la mayor adrenalina. El que te hace reír incluso de ti misma, te busca solución a tus problemas y luego zas! desaparece. Él es la única persona que nunca te agobiará y a la que nunca podrás llegar a querer sin odiar. Él es el interrogante en tu cabeza, es la oposición a tu tranquilidad. Es una apuesta de sol, una guerra en la cama, un no sé, no quiero, no puedo si no es todo. Es un todo que nunca dirás y un adiós que siempre es mentira.
2 de octubre de 2011
Paquete bomba.
Llega un mensajero, te hace firmar un papel conforme lo recibiste y se va. Te deja un paquete envuelto en un precioso papel de regalo que aún te incita más a abrirlo. Y peor aún, te lo da sin darte la menor pista de su contenido. Lo abres. Ahora, la información ya es asimilada, lo quieras o no y dará igual que lo coloques al fondo, en la trastienda, o detrás de todos aquellas millones de cachivaches o incluso enterrada a 10.000 metros bajo alguna capa de cemento y luego con un gran árbol encima...la cabrona sobrevive y es que es inútil intentar burlar al olvido.
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