2 de octubre de 2011

Paquete bomba.

Llega un mensajero, te hace firmar un papel conforme lo recibiste y se va. Te deja un paquete envuelto en un precioso papel de regalo que aún te incita más a abrirlo. Y peor aún, te lo da sin darte la menor pista de su contenido. Lo abres. Ahora, la información ya es asimilada, lo quieras o no y dará igual que lo coloques al fondo, en la trastienda, o detrás de todos aquellas millones de cachivaches o incluso enterrada a 10.000 metros bajo alguna capa de cemento y luego con un gran árbol encima...la cabrona sobrevive y es que es inútil intentar burlar al olvido.

No hay comentarios: