Desde pequeños nos enseñan que lo más importante es el amor y que el que triunfa es siempre el valiente, el que nunca se rinde. Ahí es donde encontramos a los enamorados con su saco de cuernos, enfados y distancias.Y yo me pregunto si eso vale la pena porque parece que no sabemos ser autosuficientes, que para todo necesitamos compañía y que nuestras necesidades son algo así como caprichos vitales. Por esa regla estúpida el querer a alguien no es más que querernos a nosotros mismos pero, ¿qué clase de amor nos tenemos si por no renunciar a una vida placentera vivimos en modo soporte? Hasta el fin-dicen muchos- Pues nada amigos, el querer se regala al mejor postor y digo regala porque aún no se ha introducido el dinero si no ya lo cobraríamos. Vaya si lo cobraríamos y ¿por qué no? ¿acaso no le paga el seguro una indemnización al atropellado? pues nosotros igual, indemnización del desamor, como si no bastara con todo ese tiempo en el que la relación iba bien ¡ah, claro! que tu saco quedó tan lleno de mierda con lo de "hasta el final" que ya no recuerdas de que bonito te hablo.
2 comentarios:
Ufff, muy bueno! Completamente de acuerdo
graciaaaaaaaaaaaas :3
Publicar un comentario