y parece que el tiempo no pasa, que cada día dura el doble de lo que debería. Y yo necesito esa velocidad del instante, el suspirar a cada segundo y rogarle que se detenga, el ponerme nerviosa antes de cada examen pensando que no me dará tiempo, el correr para no llegar tarde...pero no, el mundo se paró y yo me quedé en el acelerón. No puedo parar quieta; uñas, dedos,labios ya me odian. ¿Es tan difícil responder a una pregunta?

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