abre la puerta y entra dentro. No pasa nada si no conoces a nadie o si no estás acostumbrada a ese ambiente. Tú solo entra con seguridad, como siempre has hecho, ¿recuerdas?. Eres segura, sabes serlo, naciste para serlo. Tienes la sonrisa y la picardía necesaria. Eres fuego, eres hielo, eres lo que tú te plantees ser. Ahora sientate, relajada, calmada. Si no sabes aprendes, no tienes más remedio. No querrás dar la sensación de que solo eres locura, no querrás ya ponerte fecha de caducidad, ¿no?. Pues eso, busca el equilibrio, la balanza. Tú eres libra querida, sin equilibrio no puedes ser feliz, no puedes ser tú. Sí, ya se que has cambiado, ya no tienes aquellas ansias, ni aquel afán de descubrir lo desconocido pero aún así sabes que falta mucho por recorrer, aún tienes que eliminar de tu cabeza todo aquello que te hace daño. Sigues siendo demasiado sensible, demasiado creadora de mundos ideales, demasiado buena, demasiado drogadicta, demasiado tozuda, demasiado..tu misma. Lo que no comprendo es: si antes de empezar algo ya sabes el final ¿por qué lo haces? aah claro, por haber si cambia, por haber si cambias. Yo creo que solo va a cambiar cuando no busques a la persona ideal porque estás equivocada, tú no quieres a alguien así. Tú quieres lo que odias, lo que te persigue, lo que muere por ti. Aunque hoy no lo entiendas, es así.
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