Todos los días me veo en el espejo y me pregunto "¿Qué pienso de esas personas que necesitan estar a punto de querer algo para saber que no lo quieren?" Y siempre me respondo "pienso que quieren dejar de querer lo que quieren y empezar a querer lo que necesitan" pero no son capaces porque al querer no se lo convence, ni se lo compra, ni siquiera se lo alquila uno por horas; lo único que te permite es soñarlo mientras estamos despiertos para crearnos una realidad fantástica tan real que puede llegar a confundirnos. Hay que ser precavidos para no caer en su juego, para ello hace falta tener siempre claro que un error es un error siempre que la situación se vea forzada; ya sea por esperanza,miedo, interés o confusión de términos. Sea como sea, el error va de la mano del arrepentimiento, nadie quiere sentirlo, así que nadie debería actuar sin saber cúal es el motivo por el que actúa y si no hay motivos, y sólo si no hay motivos, es cuando uno de verdad quiere.
Conclusión: Cuando una persona quiere simplemente no puede reprimirse, pase lo que pase a su alrededor, es más, yo diría que ni se da cuenta de que hay mundo.
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