que no es más que una necesidad demasiado ansiada...lo raro de de las necesidades es que cuando las cubres dejas de necesitarlas y aquí es lo que ha pasado, pero no te preocupes, nunca saldrá de mi boca un te quiero a mi lado...yo no iré en tu busca, no puedo...solo quería que supieras que me encantaría ser capaz de gritarte que me has puesto un precio demasiado alto para que pueda cumplir y vivo viendote detras de el cristal, sin decirme si atravesarlo o ignorarlo, quién sabe igual algún día nos volveremos a ver.
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